EN VICTORIA

 

                              

Texto: Filipenses 3:12-14

 

12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,

14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

 

Estamos comenzando un nuevo año y al mismo tiempo que el calendario marca un nuevo tiempo, también se abren nuevas oportunidades para crecer y avanzar en nuestra vida. Hoy daremos tres vistas para poder emprender este camino con la sabiduría del Señor.

El apóstol Pablo venía de cuna religiosa, había sido formado por el más grande teólogo del momento y su pasión era seguir las normas de Dios. Sin embargo, al encontrarse con Jesús, toda esa tradición estricta no le había servido de nada. Solo podía llegar al Padre a través de Jesucristo.

A pesar de todo lo obtenido en la vida, tenía un hambre de conocer más y más a Dios y por lo tanto se disponía a proseguir hacia ello.

Para lograrlo tenemos que mirar tres cosas necesarias:

1)     Dar una mirada al pasado.

Hay cosas que pueden afectar tu presente, pero provienen de tu pasado.

 

Quizás alguna situación muy dolorosa, o alguna palabra que hoy te estén deteniendo. Sin embargo, Dios hace nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21:5 “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”.), por lo tanto para continuar tu viaje, es necesario que dejes la carga de las culpas o las vergüenzas atrás.

 

En Génesis 12:1-4 Dios le da una orden específica a Abraham en cuanto a comenzar una nueva vida lejos de donde vivía.

 

1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.

 

Pero él se llevó a Lot consigo. Lo cual le trajo muchos problemas posteriores.

 

Estás comenzando también un nuevo tiempo. No cargues con tu mochila del pasado, no te mudes con tus “Lots” sino deja ya lo que te estorba y camina hacia lo nuevo de Dios!

Si miramos para atrás es para perdonar y perdonarnos, para aprender de éxitos pasados y también de los fracasos, pero también para despedirnos y animarnos a lo porvenir.

 

2)     Dar una mirada al presente.

Mirar nuestro presente nos sitúa y nos enfoca. En Colosenses 3:17 habla de hacer todo para el Señor.

 

¡Vivimos para Jesús y por Jesús!

 

En Gálatas 2:20 (“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.)se destaca que ya no vivimos solos, para satisfacer nuestros intereses únicamente sino que vivimos para él, para darle gracias y honra por haberlo entregado todo en la cruz por cada uno de nosotros. Todo lo que vivas en este nuevo año, será porque Él abre las puertas y renueva las fuerzas!

 

3)     Una mirada al futuro.

El proyectarnos hacia el futuro sabiendo que Jesús nos está tomando de la mano es lo mejor que puede ocurrirnos. No hay lugar para la derrota y la depresión puesto que él está de nuestro lado!

 

Por tanto deja atrás lo que es parte del pasado y valora todo lo que has obtenido con la ayuda del Señor. Hoy comienza un nuevo tiempo de desafíos y metas por delante.

 

No te detengas porque lo que Dios tiene preparado para ti es maravilloso! Solo escucha su voz y dale lugar en tu corazón para que Él pueda guiarte por un año de victoria!

 

Preguntas de reflexión:

 

1)     ¿Qué tan pesada es la mochila de tu pasado? ¿Hay algo que todavía no has podido dejar atrás?

2)     ¿Cómo vives tu presente?

3)     ¿Qué expectativas tenía Pablo de su futuro pese a haber conocido muchísimo de Dios?

4)     ¿Cómo está tu nivel de esperanza y expectativa para este nuevo año?

 

 

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Asi ellos tambien se beneficiaran de las reflexiones, estudios, temas y meditaciones que colocamos.

Queremos ser de bendicion.