PRINCIPIOS DE COBERTURA ESPIRITUAL

El significado básico de la palabra cobertura es: algo que cubre un objeto o persona con el fin de producir algún efecto.

Cobertura espiritual entonces es la acción soberana de Dios para traer protección a su creación y también a la Iglesia. Es el modo Divino para cubrir y dar seguridad al pueblo escogido por El.

La cobertura es espiritual, lo que quiere decir, que trasciende lo natural. Por tanto, no depende necesariamente, de acciones naturales y humanas que nosotros hagamos.

La cobertura espiritual es inherente a Dios, provista desde siempre por El y por lo tanto El es soberano en decidir cómo la va a entregar y a quién.

Bíblicamente hablando se mencionan dos formas de cobertura:

Expiar o cubrir Proteger

La primera de ellas “expiar o cubrir” se usa en muchos pasajes. Levítico 5:6 11) y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote le hará expiación por su pecado.

La expiación por el pecado significa, cubrir el pecado.

Salmo 32:1 “Bienaventurado aquél cuya trasgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.»

La segunda: “cubrir con el fin de proteger”

Una palabra hebrea que significa cobertura quiere decir entretejer las ramas de un árbol para formar un techo protector.

Otra palabra hebrea significa estirar una cubierta sobre algo para protegerlo. Por ello la cobertura es un techo que nos va a proteger de la lluvia, del sol, del frío, etc.

Proverbios 10: 12 “El odio despierta rencillas, pero el amor cubrirá todas

las faltas.» Santiago 5:19-20. “Hermanos sí alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga.

volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.”

RELACION ENTRE COBERTURA ESPIRITUAL Y AUTORIDAD ESPIRITUAL.

Definición de autoridad: Poder legítimo, persona revestida de poder. Es el derecho para dirigir o gobernar una acción.

Autoridad espiritual nos habla entonces de personas llenas de Su poder y con Su autorización para actuar, gobernar y tomar decisiones como sus representantes aquí en la tierra.

Hablar de cobertura espiritual es sinónimo de autoridad espiritual. Es decir, estar bajo cobertura es estar bajo autoridad, aquí no nos referimos a la autoridad que tiene el creyente para enfrentar al enemigo, sino al hecho de la necesidad de reconocer autoridad y gobierno de Dios sobre nosotros. En otras palabras, la cobertura espiritual es estar bajo autoridad, gobierno y dirección de Dios. Quien no reconozca autoridad espiritual sobre sí, está caminando fuera de cobertura.

Dios y la autoridad.

Al escudriñar las Sagradas Escrituras, podemos concluir que Dios es la máxima autoridad sobre toda la creación; y esto por cuanto El es su creador y el que la sustenta. Dios creo todas las cosas, cielo, tierra, ángeles, al hombre, el universo entero y aún más, todo aquello que nuestra mente finita, no pueda al momento entender. Esta acción creativa le da al Señor el derecho de ser la máxima autoridad existente.

Sobre El no hay nada, ni nadie.

Un aspecto importante de la autoridad Divina es que el trono de Dios, es decir, el lugar donde El se asienta, donde habita Su presencia, está fundamentado en Su autoridad. Esto significa que quien quiera recibir beneficios de parte de El, debe ineludiblemente reconocer Su autoridad.

Algunos textos y citas bíblicas para fundamentar lo expuesto son:

Isaías. 45: 12 “Yo hice la tierra, y cree sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé.”

I Pedro. 3:22 “quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a El están sujetos ángeles autoridades y potestades.”

Sal.   33:9; Sal. 89:14; Sal. 93:1-3; Sal. 148:5

TIPOS DE COBERTURA.

El Señor por Su gracia, ha provisto diferentes formas de cobertura para que nunca estemos sin Su protección. Debemos siempre recordar que Él como máxima autoridad se adjudica el derecho de definir dónde y cómo desea cubrir a Su creación y a Su pueblo. En lo que respecta a nosotros nos toca someternos y recibirla.

No entraremos en detalle a explicar cada una de las diferentes coberturas, pero sí algunas de ellas que tienen que ver con la Iglesia.

La cobertura a la creación.

Como hemos establecido, Dios es el creador de todas las cosas, también es quien sustenta, legisla y da cobertura a esa creación. Apoc. 4: 11, 10: 6; ¡s. 42:5. 1 Ped. 3:22

La cobertura familiar.

En su gran sabiduría y conocimiento, Dios ha establecido, que quien esté dentro del círculo familiar tenga también acceso a estar cubierto. Dentro de esta cobertura existe un orden que debe ser mantenido para que la protección se pueda recibir.

*     Dios, la cabeza de Cristo. I Cor. 11: 3

*     Cristo, la cabeza o cobertura del varón. I Cor. 11:3

*     El varón, la cabeza o autoridad puesta por Dios sobre la mujer Efesios 5:23,     II Cor. 11:3

*     El hombre y la mujer, como padres, siendo cobertura a sus hijos Efesios 61-4.

La cobertura a la Iglesia Global.

En forma específica Dios ha instituido a Cristo, como cobertura a su pueblo, escogido y lavado por su sangre derramada en la cruz. El se ganó ese derecho y encomienda al pagar con su vida el precio más alto por la salvación de esa Iglesia.

La cobertura de Cristo debe estar sobre el creyente que camina en integridad bajo los principios y mandamientos del Señor.

Sal. 61:4 “Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.”

Sal. 91:4 Is. 49:2

Efesios 1:22 “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”

Efesios 5:23-27

Col 1: 18 “y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.”

La cobertura que da la Iglesia.

La iglesia local ubicada en ciudades, pueblos o barrios, sirve de cobertura a quienes se someten bajo su autoridad. El Señor establece que quienes sean parte de la Iglesia gozarán de su protección.

En este sentido, quiero agregar que quien por diferentes razones, decida no someterse a una iglesia local, está dejando de recibir esta importantísima fuente de protección provista por Dios.

Bernabé y Saulo, deciden congregarse en la Igl. de Antioquía. Hch. 11:26

Al congregarnos, nos sometemos bajo la cobertura de una Iglesia Local.

Una de las formas en que la Iglesia local se convierte en un medio de protección, es a través de la oración. La Escritura menciona que mientras Pedro estuvo en la cárcel, la Iglesia oraba, trayendo como resultado que el poder Divino fuera desatado sobre él. Hechos. 12:5.

El Señor nos instruye a:

– Tener comunión con la iglesia.           Hechos. 2:42, 1 Corintios. 1:9

– Confortarnos unos a otros.                       I Corintios. 16: 18

– No dejar de congregarnos.                       Hebreos. 10:25

– Considerarnos unos a otros.               Hebreos. 10:24

– Consolarnos.                                   II Corintios. 7:13, Col. 2:2

– Crecer juntos en la congregación.       I Corintios. 15:58, Col. 2:19

– Buscar la unidad del Cuerpo.             I Corintios. 12:20 y 27.

– Preocuparnos por los otros miembros.         I Corintios. 12:25

– Recibir el cuidado de Dios a través de los pastores. 1 Pedro 5:2

– Dar para que la congregación crezca y prospere. II Cor. 5:7; Hch. 20:35

– Edificarnos los unos a los otros. I Tes. 5: 11, 1 Pedro. 2:5, Judas 20

– Orar por los enfermos dentro de las congregaciones. Santiago. 5:4

– Recibir en la congregación la enseñanza. Col. 3:16

– Recibir la exhortación. Col 3:8

-Ser enviados al servicio a Dios estando bajo la cobertura de una Iglesia Hechos. 13:4.

-Recibirla protección del amor de la Iglesia I Ped. 2:17, 1 Juan 2:10, 3:14

-Sometemos a la Iglesia local, porque allí habrá quienes velen por nosotros. I Ped. 13:17

La cobertura del Pastor y los ancianos.

Este tipo de cobertura va unida a la cobertura que ofrece la iglesia local pues se refiere a la que ofrece directamente el pastor y el liderazgo de esa determinada congregación. Quienes estén en una iglesia local tienen la bendición de tener la protección de esa iglesia y también la pastoral.

Para que esta cobertura sea efectiva, debe haber reconocimiento de la autoridad delegada por Dios a los líderes.

Hay quienes pueden estar congregándose en una Iglesia y no estar bajo la cobertura pastoral, por no querer reconocer autoridad y dirección de su parte. Los pastores son puestos como guías o cubiertas de las ovejas obedientes y sumisas al Señor y a ellos. Quienes no se sometan están desprotegidos, aunque estén asistiendo allí todos los domingos y hasta por años.

Esta forma de cobertura, al igual que las otras, es espiritual, por lo que no depende de acciones o comportamientos naturales sino que tiene su inicio en el espíritu del hombre, en su interior, proyectándose hacia afuera, en lo natural y en lo real.

El Señor en Su Palabra nos instruye con respecto a este tipo de cobertura, y nos ordena que nos sometamos.

Jer. 28:4, Zac. 10:2 b, Mat. 9:36, Rom. 13:1, Heb. 13:17, Ef. 5:21

La cobertura ministerial.

Esta forma de cobertura se mueve en dos esferas de acción:

a- La cobertura ministerial a Iglesias locales y ministerios.

b- La cobertura ministerial a ministros.

Así como la creación y la familia deben tener cobertura; la Iglesia local y los ministros también la deben de tener. Me refiero a Apóstoles, Profetas,

Evangelistas, Pastores y Maestros.

Cuando hablo de ministerios, incluyo a los que tienen una visión de alcance al cuerpo, a ciudades y a las naciones, o bien a aquellos con el llamado a suplir una necesidad existente en la sociedad.

Por ejemplo:

– Ministerios de alcance evangelístico

– De acción social

– De restauración

– Ministerio de enseñanza

– De alabanza y adoración, etc.

Si en otras formas de cobertura hay falta de enseñanza y comprensión, en ésta la situación esta un tanto peor.

La cobertura legal.

Esta forma de cobertura es provista por una asociación u organización, que sirve para representar y proteger a congregaciones y ministerios delante de las leyes y representantes de los gobiernos establecidos en cada nación.

Generalmente se establece una directiva que será la encargada de proporcionar información necesaria al gobierno, para que quienes estén amparados bajo ella, puedan funcionar dentro de los límites establecidos.

Quienes dan este tipo de cobertura, establecen supervisores y superintendentes que ayudarán al funcionamiento de las iglesias y ministerios según sus reglamentos o cánones establecidos.

Este tipo de cobertura lamentablemente no siempre ofrece cobertura espiritual, y hay quienes creyendo que sí, han permanecido bajo su dirección, sufriendo las consecuencias de estar desprotegidos.

Es necesario tener cobertura legal, pero debemos asegurarnos de obtener por medio de ella o de otra forma, la cobertura espiritual.